Nuestro hotel conserva la fachada original de un antiguo palacio cuya construcción data de 1929, cuando Barcelona celebró su segunda Exposición Universal. Si la exposición de 1889 permitió rejuvenecer el centro de la ciudad, esta segunda hizo posible reurbanizar la zona de Montjuïc y levantar edificios de estilo novecentista que, con el tiempo, se han convertido en auténticos emblemas de la ciudad: la plaza España, el Museu Nacional d'Art de Catalunya, el Poble Espanyol y el palacio que ocupa nuestro hotel.
La zona ajardinada creada para la exposición, que da carácter a gran parte de Montjuïc, fue diseñada por Forestier y es un auténtico muestrario de las especies más representativas de la costa mediterránea, un rincón por el disfrutaréis paseando al atardecer.